Ana Casilda

Mi historia se compone de múltiples piezas que, poco a poco, han ido encajando hasta llegar a hacer de la fotografía de boda mi pasión.

Es un día tan especial y no os voy a hacer perder ni un minuto. Quiero fotografiaros disfrutando, abrazando a vuestros invitados, emocionándoos con las palabras que os dediquen. 

Me encanta captar emociones, conseguir que un gesto que dura apenas unos segundos quede recogido y guardado para siempre me provoca una satisfacción enorme.

Por ello en cada boda me centro en esos gestos, sentimientos y momentos irrepetibles, para que cuando veáis las fotos os transporten a ese día tan especial y revivirlo como si fuera ayer.

Solo os pido que disfrutéis mucho, muchísimo

Ellos os cuentan más

Antes de la boda estábamos preocupados por las fotografías porque no nos gusta mucho que nos hagan fotos, pero le damos mucha importancia, ya que es lo que te ayudar´ a recordar la boda muchos años después.

Queríamos que fuera alguien cercano y que hubiera buen rollo con el fotógrafo. Unos amigos nos recomendaron el trabajo de Ana, pero después de tomarnos ese cafecito, ¡ya no tuvimos ninguna duda! La cercanía y la confianza que nos generó fue lo que hizo que nos decidiéramos por ella.

Bea y Jaime

Nos gusta mucho hacernos fotos a nosotros mismos, sin embargo nos intimida un poco que otra persona nos las haga. Además nos preocupaba que el fotógrafo supiese captar todos los momentos.

El trabajo que hace Ana nos encanta y sabíamos que le iba a poner todo el esfuerzo e ilusión del mundo. Y la verdad es que creó fácilmente una atmósfera cómoda, una vez que te sumerges en la sesión todo fluye y pierdes la vergüenza. El resultado final merece la pena perder esa timidez.

Sara y Raúl